El miedo es una reacción natural y sana. Es una de las
reacciones que son básicas para la supervivencia. El miedo es una emoción
de alerta intensa causada por la percepción de una situación de peligro, ya sea
real o supuesto. Es la respuesta a un deseo que no conseguimos realizar.
La naturaleza del miedo es el pensamiento y el tiempo,
estos dos originan la reacción o respuesta de miedo: lo que es, frente a lo que
debería o podría ser, según nuestros deseos.
¿Cuál es el problema con el miedo?
El problema empieza cuando nosotros, con nuestra mente,
creamos temores que no existen, magnificamos los que existen, y no sabemos
lidiar con los reales. Y termina cuando con nuestra conducta, palabras,
gestos…transmitimos ese miedo a nuestros hijos.
La angustia y el miedo van de la mano. De la angustia es
fácil saltar al miedo. Las reacciones normales propias del miedo se vuelven un
problema cuando son frecuentes y duran por periodos prolongados de tiempo,
porque causan problemas serios de salud.
¿Cuál es el miedo más habitual?
Hoy, tal y como está la sociedad, los padres estamos
tremendamente preocupados por el temor al fracaso, propio, y de nuestros hijos.
Y éste, como todos los temores, lo transmitimos a nuestros hijos sin ser
concientes de que lo hacemos.
Muchas veces el temor al fracaso no está relacionado
directamente con la situación que enfrentamos, ni con su importancia o
dificultad. Está determinado por lo que pensamos de dicha situación, de
nosotros mismos y de cómo sus resultados nos pueden afectar.
El fracaso es parte esencial del éxito.
Cada fracaso es una oportunidad para aprender y corregir.
El mejor ejemplo lo tenemos con Thomas Alba Edison, que falló 10,000 veces antes de haber logrado el filamento de carbón, que se utiliza en los focos de luz.
El fracaso es parte esencial del éxito.
Cada fracaso es una oportunidad para aprender y corregir.
El mejor ejemplo lo tenemos con Thomas Alba Edison, que falló 10,000 veces antes de haber logrado el filamento de carbón, que se utiliza en los focos de luz.
Las únicas personas en este mundo que no fracasan, son
aquellos que no hacen nada, que ni siquiera lo intentan.
El miedo al fracaso puede provocar un círculo vicioso:
El temor paraliza.
La parálisis conduce a la inacción.
La inacción genera una baja en la autoestima; y la autoestima baja, te lleva nuevamente al miedo.
El miedo al fracaso puede provocar un círculo vicioso:
El temor paraliza.
La parálisis conduce a la inacción.
La inacción genera una baja en la autoestima; y la autoestima baja, te lleva nuevamente al miedo.
¡No te dejes atrapar por este círculo y ten cuidado con tu actitud, los niños copian todo lo que ven!
“El miedo cultiva miedo “. Byron Janis

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